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Virus del Zika, cómo viajar seguro

hace 2 meses | Francisco Garau Rigo

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  • Virus del Zika, cómo viajar seguro

  • En plena época vacacional y a muy pocas semanas de los multitudinarios Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, conocer todo lo relativo al virus del Zika recupera su condición de “indispensable”. Ha pasado cerca de medio año desde la reaparición generalizada de este brote vírico en el continente americano y la situación, lejos de mejorar, sigue acaparando titulares. Sin ir más lejos, hace escasamente un par de semanas se confirmó el primer caso por transmisión sexual y, poco después, Sanidad admitió un incremento en el número de afectados en nuestro país. Llegados a este punto resulta esencial recapitular todo lo que se sabe sobre el virus para saber a qué nos enfrentamos y cómo actuar para su erradicación. Como ya sucediese, siempre salvando las diferencias, con la epidemia de ébola dos años atrás.



    Origen del virus del Zika


    Primero hay que conocer al enemigo. ¿Qué es el virus zika y dónde nació? El zika es un virus de tipo Flavivirus, que se transmite por la picadura de aquellos mosquitos del género Aedes, también portadores de otras enfermedades como el dengue o la fiebre amarilla. En los humanos, la enfermedad es más conocida como la fiebre del Zika, pues la principal característica del virus es un considerable incremento de la temperatura corporal. En los casos más extremos -y excepcionales- puede estar relacionado con la aparición del síndrome Guillain-Barré. Sin embargo, su mayor incidencia recae sobre las mujeres embarazadas, cuyos embriones pueden nacer afectados por la microcefalia.



    El virus del Zika es una enfermedad molesta por la fiebre, pero no peligrosa para la vida de una persona



    Propagación del virus


    El virus toma su nombres de los bosques de Zika, en Uganda, donde apareció por primera vez en el año 1947. En aquella ocasión, el afectado era un mono Rhesus, que procedía del mencionado bosque y estaba siendo estudiado por la transmisión de la fiebre amarilla. Pocos años después empezaron a conocerse evidencias de la enfermedad en países africanos hasta que en 1968 consiguió aislarse, por primera vez, en un caso humano.


    Mono en el bosque


    El virus mantuvo su foco en el continente africano y, poco a poco, fue viajando hacia el este, donde aparecieron los primeros casos a finales de la década de los años 70 en países como Malasia o Pakistán. Hace tres años se evidenció la propagación del Zika a la Polinesia Francesa, lugar desde el cual penetró en Sudamérica  poco después.


    Países bajo riesgo de infección del Zika


    Actualmente ya son 22 los países con casos registrados y la previsión es que pueda llegar a afectar a todo el continente americano. A excepción de Chile y Canadá por las inhóspitas condiciones para un mosquito que huye de las bajas temperaturas.




    • Anguila

    • Argentina

    • Auba

    • Barbados

    • Belice

    • Bolivia

    • Bonaire

    • Brasil

    • Colombia

    • Puerto Rico

    • Costa Rica

    • Cuba

    • Curazao



    • Dominica

    • Rep. Dominicana

    • Ecuador

    • El Salvador

    • Guayana Francesa

    • Granada

    • Guadalupe

    • Guatemala

    • Guyana

    • Haití

    • Honduras

    • Jamaica

    • Isla Martinica



    • México

    • Nicaragua

    • Panamá

    • Paraguay

    • Perú

    • San Bartolomé

    • Santa Lucía

    • San Martín

    • San Vicente

    • Sint Maarten

    • Surinam

    • Trinidad

    • Islas Vígenes



    • Venezuela



    • Samoa Americ.

    • Fiyi

    • Micronesia

    • Islas Marshall

    • N. Caledonia

    • Nueva Guinea

    • Samoa

    • Tonga



    • Cabo Verde


     



    Prevención del virus del Zika


    Todavía no existe ninguna vacuna capaz de garantizar inmunidad al virus del Zika. Un virus que puede contraerse mediante dos vías: la primera es la mencionada picadura de mosquito; y, la segunda, es la transmisión de carácter sexual.


    En referencia a la primera, la picadura del Aedes Aegypti no conlleva con total certeza la incubación de la enfermedad por parte de su “víctima”, la fiebre del Zika tan solo aparecerá si el mosquito había succionado la sangre de una persona infectada previamente. Con lo cual, éste no genera la enfermedad, sino que simplemente la transmite de una persona a otra. Entonces, ¿cómo evitar la picadura de este pequeño invertebrado?



    • Utilizar la técnica ancestral de vestir camisetas y pantalones de manga larga para impedir que pueda producirse la picadura.

    • Blindar la casa con mosquiteras para evitar su entrada a nuestras residencias.

    • Incluso dormir en una cama rodeada por otra mosquitera para extremar el aislamiento.

    • Este mosquito no habita lugares fríos, de modo que el aire acondicionado supone otro medio de prevención.

    • Utilizar repelente de insectos con DEET, IR3535 o icaridina. Nunca debajo de la ropa y, en caso de exposición solar, primero aplicar el protector solar.

    • Evitar tener agua dulce o espacios especialmente húmedos en los interiores para no atraerlos.

    • Garantizar todo lo anterior en niños, enfermos y ancianos. Imprescindible conocer el modo de empleo de insecticidas en el caso de niños.

    • Extremar la precaución durante el día, sobre todo al amanecer y al atardecer; momentos en que se registra la mayor actividad del mosquito.


    Prevenir virus del Zika


    Por otro lado, cada vez son más comunes las infecciones por transmisión sexual, algo que hasta hace relativamente poco no estaba completamente probado. Es necesario recordar que son precisamente los embriones quienes pueden sufrir las mayores consecuencias de la enfermedad, pues el Zika está muy asociado con los casos de microcefalia en recién nacidos. Para garantizar su salud, es importante que las mujeres embarazadas, o con intención de estarlo, tomen especial precaución. Sobre todo, en casos en que uno de los dos haya podido estar expuesto a contraer el virus del Zika.



    • Evitar las relaciones sexuales durante el embarazo.

    • Utilizar el preservativo para evitar una posible transmisión.

    • En caso de retorno de una zona del brote, es recomendable esperar un mínimo de 8 semanas ante la posible aparición de síntomas o optar por la vía segura durante ese periodo de tiempo.

    • Si ya han habido síntomas, el tiempo de precaución crecería hasta los 6 meses.

    • Pasados los espacios temporales descritos en los dos puntos anteriores, será seguro ir a por el embarazo.


    El virus del Zika en embarazos


    Síntomas


    A día de hoy sigue sin haberse probado patrón alguno en el tiempo de incubación de la enfermedad, de modo que es difícil aventurarse a prever cuánto van a tardar en aparecer los primeros síntomas. Aún así, parece ser que éstos aparecen pasados unos pocos días después de haber recibido el virus.


    El virus del Zika es una enfermedad difícil de diagnosticar atendiéndose únicamente a los síntomas, pues son similares a los de otras dolencias. La aparición de fiebre es el más común de ellos, normalmente inferior a los 38.5º. Ésta suele ir acompañada de algunas inflamaciones en la piel del afectado y puede llegar a causar dolores musculares y articulares o conjuntivitis.  Habitualmente, estos efectos se mantienen entre 2 y 7 días desde la aparición de los mismos.



    En muchos casos, los síntomas no llegan a aflorar y, en otros tantos, no son motivo ni de visita al hospital



    El dato positivo es que la aparición de síntomas no se da en todos los casos –un 75% de los afectados no llega a sufrirlos– y, en muchas ocasiones, éstos suelen manifestarse de manera leve. Sea como sea, al regresar de una visita a cualquiera de las zonas afectadas por el brote, lo recomendable es pasar alguna de las pruebas pertinentes para anticiparse a las posibles consecuencias y transmisiones.


    En caso de infección


    Así como no existe vacuna, tampoco hay un medicamento específico para tratar la enfermedad una vez contraída. De hecho, por su levedad, ni siquiera requiere de él. El descanso es el mejor aliado para combatir los efectos del virus del Zika, junto con la toma de medicamentos comunes para tratar la fiebre y los posibles dolores corporales que puedan aparecer. También es altamente recomendable beber gran cantidad de líquidos que ayuden a apagar el sofoco y la sensación febril.


    Virus del Zika


    Por su similitud con otras enfermedades como el dengue, es aconsejable evitar la ingesta de aspirinas y antiinflamatorios por el existente riesgo de sufrir hemorragias si no se tratase del virus del  Zika.


    Eso sí, la primera medida ha de ser una adecuada prevención de picaduras de mosquito para evitar que uno de ellos pueda adquirir el virus y, posteriormente, transmitirlo a otra persona.


    En el caso de empeorar, es imprescindible acudir al médico para evitar posibles complicaciones propias de una enfermedad “nueva” y todavía con margen de estudio.


    Francisco Garau Rigo

    Periodista apasionado por el mundo digital. También por el real. Amante del deporte, de la buena música y del buen cine. Un lema: "El éxito no viene de hacer cosas extraordinarias, sino de hacer cosas ordinarias extraordinariamente bien".